Presentación de la Novela “Las Aventuras del Chilango lango” En la Cafetería y Librería “La Resistencia”:





¿Qué decir que no haya ya dicho sobre mi novela? Seguramente, no he sido el mejor promotor y muchas veces la he promovido en los lugares incorrectos, con las personas incorrectas, como en el velorio de un tio, donde me puse a regalarsela a mi familia, tíos y primos que no veo nunca, mas que en los velorios, pero ya no me invitan. Regalarla, la mayoría de las veces no fue buena idea, de la mayoría me arrepiento, y no solo por lo económico, a veces siento que obligué a algunas personas a recibirla, y ni la querian y  la aventaron por ahí, a veces gente que ni siquiera tiene un lugar en su casa donde poner los libros y tal vez terminó en la basura o en el mejor de los casos la regalaron o en algunos casos la leyeron y no les gustó y comprobaron las razones por las que mi familia me desterró de sus fiestas y no me hablo con mi única hermana. Pero en fin.

La novela en realidad, ha sido algo asi como un hijo, que me ha traido satisfacciones y decepciones. De hecho, cuando fui padre joven y no tenia trabajo y cantaba en los camiones, quise que esta novela fuera mi salvación y ganara un concurso, y la mandé a una editorial, pero me decepcionó. Recuerdo que con el poco dinero que tenia compraba el periódico para conocer el resultado del concurso, hasta que al cabo de dos meses de no conocer el resultado hablé a la Editorial y me enteré que el concurso había sido declarado desierto. Aun que se hubieran entregado mas de 200 manuscritos. Cito una parte de algo que escribí sobre esto en un escrito sobre José Agustín que hice tras de su muerte:

"el burócrata que me entrevistó en la  editorial (Planeta) a donde llevé mi novela (“Las Aventuras del Chilango lango”),  a los 24 años, (desempleado, cantando en los camiones y con un hijo), fue su hijo, Andrés Ramirez, (O a mi me habían presentado como tal) que había yo conocido en la ENAH, y del que sabía, por una amiga en común, que había cometido la misma “hombrada” que yo… tener un  hijo joven, sin trabajo y sin  carrera, y tal vez por eso lo encontré ahí, trabajando.

En fin. Que  llevé mi manuscrito y puse muchas esperanzas en su publicación; lo tomé como bote de salvación, para salir del anonimato, de ser un perdedor, ganar unos pesos, ¡Publicar mi novela!…  y cada tanto le hablaba a Andrés  para saber si ya . Recuerdo que no paraba de molestar cada que se vencía el plazo que me daba, que si en un mes, que si en 15 días, que si en una semana, y ya se sabe, yo intentaba ser agradable, buena onda, pero es cuando peor te sale, cuando lo forzas, cuando tienes necesidad del tal “amigo”. Hasta que un día, tal vez harto de mi falsa amistad , de mi “buenaondez” Andres me mandó a otro teléfono, que yo pensé por 3 segundos era el de la firma de los contratos, ilusionado con pedir no menos de 20,000 pesos,  una buena portada, pero, tristemente  era el número de la chica con voz linda que te comunicaba los rechazos." 

 





Pues ya es un largo tramo pues de estar arrastrando este escrito y ha sido una locura publicarlo de manera autónoma, pagando yo el editor y el tiraje y siendo yo su promotor y vendedor, sin isbn, como obra pirata. Ahora que lo pienso, pues no se si fue tan bueno lo que hice, me aventé el paquete yo solo, no involucré a Editoriales ni a otros en el negocio y yo me convertí en el vendedor, distribuidor, almacenista, y sin quererlo. Mi idea original era venderlo a mis alumnos cuando era maestro, y lo hice un semestre, pero luego me arrepentí, me sentí corrupto y lo dejé de hacer, o lo hice otro semestre, pero sin obligar a los alumnos, dándoles opciones diferentes, y la mayoría prefirieron otros libros a mi novela, asi que fue un fracaso, lo que fue como no hacerlo. Después dejé de ser maestro y me quedé con mis libros guardados , paquetito por ahí, paquetito por allá en varios lados de la casa.

Un tiempo, lo recuerdo bien, después de dos concursos sin ganar y no viendo opciones para publicarla, me dio por mandarla, en Word, ni siquiera en PDF, a todos mis contactos del correo electrónico e incluso copiaba cadenas de contactos de gente que no conocía y se las mandaba. Esa fue la manera que encontré de “Autopublicarme”, ir contra el sistema, o si no en contra, por algún lado diferente, en ese tiempo. De dar a conocer mi trabajo.





 Y es que esta novela, ya es vieja en su escritura. Tendrá unos 26, 27 años que la terminé. Mas o menos la edad de mi hijo mayor. Y no fue hasta el 2018 que tuve los medios, a través de una herencia, de la muerte de mis Padres, a los que no les gustó mi novela, (por lo menos a mi mamá quien me dijo que no se la daría a leer a mi papá) de hacer la locura que ya les platiqué. Y en fin, que aquí sigo, arrastrando mi novela, haciendo el ridículo la mayoría de las veces diciendo que yo me autopubliqué, queriendo ir en contra del sistema, inventando nuevos sistemas, buscando el milagro de un nuevo lector.

En fin. Que los mejores ejemplares que he regalado para la promoción de mi obra, cuyas manos fueron receptivas y generosas a la vez, fueron los ejemplares que le di alguna vez a Alberto Hijar durante un evento realizado en la Galería Sarah Tinsdal sobre la memoria de la Canción de Protesta, que me hizo el favor de leer e incluso comparar  con El Chanfalla de Gonzalo Martre y con Chin Chin el Teporocho, de Armando Ramirez en un escrito que publicó en su revista digital “Desinformemonos”. El otro fue aquel que le di al Mastuerzo durante el evento conmemorativo de los talleres libres de la Facultad de Arquitectura, que me hizo el favor de promover durante una entrevista que le hicieron. Tambien debo mencionar que, el mejor intercambio que hice por la novela, fue con Mario Rivera Guzman, cambiándosela por el libro “A 150 años de la Comuna de Paris”, que presentó en la unidad donde vivimos. Recuerdo que un dia antes yo había cancelado mi Facebook y lo tuve que volver a activar para ponerme en contacto con  Mario quien leyó mi novela y escribió una reseña muy interesante sobre esta, que en ese momento me ayudó mucho para promoverla y para recuperar la fe perdida en ese momento con respecto de mi obra. 

En fin. ¿y de donde surge el entusiasmo, estas ganas de “Ser” escritor”? Pues la verdad ya no se ni de donde. Pero sigo creyendo, como hace 27 años, que mi novela es buena, una obra de arte que vale la pena ser leida. Yo no se si mejor o peor que otras, pero si sincera, diferente, original. Y creo que tiene mucho que aportar, que decir al mundo. Aunque pasen los años, y tal ves con mayor razón si pasan, creo que es importante leer mi novela, por que no habla solo del Dany, mi personaje, o de mi pues, mi generación, algunos sucesos “reales” compartidos con otros habla de todos los que vivimos esa época, ese sueño pasado. De mi Generación, a la que le tocó ver como se terminaba el sueño de un posible mundo socialista, que tal vez nunca fue real, como el Socialismo de la URSS, pero que nos alucinaba que lo fuera a algunos despistados. A la que le tocó protestar eternamente por un 2 de octubre que era importante que no se olvidara y en el que se iban ríos de tinta en aclararlo. A la que le tocó al mismo tiempo, la entrada del TLC y la irrupción en los medios del Ejercito Zapatista, que nos hizo soñar en otro mundo, otra vez, a algunos despistados. Y los conciertos de Rock, y la mariguana como clandestinidad y cosa prohibida que atraía por eso mucho más a algunos. Y los conciertos en Ciudad Universitaria, que usaron como pretexto del zapatismo y que fueron un nuevo avandaro, después de años de prohibición para los conciertos masivos. Y habla también de la explotación de nuestras tierras, de nuestras gentes, a través del Narco, que va como vanguardia del sistema capitalista a corromper a dividir y desaparecer comunidades, saqueando  la tierra que después se venderá a las inmobiliarias, a las mineras extranjeras. Y habla de la búsqueda de la felicidad, del amor, plagada de estereotipos, plagada de barreras económicas y sociales. En fin. Que creo que mi novela tiene un valor, en este mundo espiritual intangible de la memoria colectiva, y creo que es valiosa en la actualidad para reflexionar sobre quienes somos, de donde venimos y a donde vamos. 






En fin. Que no es fácil hablar de uno mismo y de su obra sin parecer egocéntrico. Pero seria bueno que todos cultivaramos nuestro ego a través del arte que es de las maneras mas sanas de utilizarlo, creo, y lo mostraramos al mundo, y no veamos como bichos raros a los que lo hacen, lo intentan, lo hacemos. Todos somos artistas, es cierto. Mientras tengamos la sensibilidad de disfrutar, de hacer nuestra una obra de arte , seguramente seremos capaces de crear la propia obra si así lo queremos hacer. Yo quisiera ser ejemplo para otros de que cualquiera puede escribir, pintar, hacer canciones y no solo los “Genios” y no solo los hijos de los genios y no solo los que tienen becas o pertenecen a la mafia que las reparte. Todos podemos. Claro, hacen falta ciertos recursos, ciertos medios, pero actualmente cada vez esta mas al alcance una guitarra, una computadora, unos colores, abrir un canal de Youtube, publicar en el Blog. Sigue habiendo injusticias y no todos tenemos posibilidad pero de lo que se trata también es de usar el arte para intentar saldar injusticias, crear sueños de mundos posibles, intentar salvar al mundo, por lo menos al amor.

En fin. 

A 5 de septiembre del 2024. 


Fabián González Hernández.





 

 

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