Personajes de Plateros.
Personajes de la Unidad Plateros.
Por Fabián González Hernández.
Sección C:
Toda mi vida he habitado aquí en el C-14. Recuerdo que
fui explorando cada lugar de la unidad poco a poco; primero mi casa (claro está
) después los pasillos ,las escaleras. Ahí conocí a los primeros amigos,
vecinos, que como yo, no podían traspasar los límites del C-13 C-15; del
estacionamiento al jardín.
En el
estacionamiento jugábamos quemados, béisbol y fútbol americano. En los
jardines una especie de fútbol soccer con obstáculos que denominábamos
coladeras, y en los dos, aquel pasatiempo famoso que se denomina escondidillas.
Con la edad se extendieron los límites de los lugares
acaparados para el juego. El. estacionamiento de tres pisos lo ideamos, pero ni
mandado a hacer para jugar a los policías y ladrones con las mismas reglas sólo
que nosotros lo llamábamos “bandas”. Las corretizas que de repente nos daban
los cuidadores del lugar eran parte importante de la diversión.
Cuando nos dio por andar en bici ampliamos muchísimo más
nuestro radio de acción. A veces jugábamos, en la manzana de los F, a buscar
algún edificio en específico, o a bajar rodando las escalinatas y las rampitas.
Me acuerdo que veíamos a los chavos que se juntaban para
fumar mota con mirada inquisitiva. En realidad no sabíamos bien a bien lo que
hacían, pero eran los grandes , y por lo tanto eran “admirados”.
En aquel tiempo jurábamos que en nuestra vida íbamos a
probar, ni siquiera, un tabaco... pasaron los años.
Junto con otros dos cuates, no se en que momento nos dio
por empezar a fumar, y lo hacíamos a escondidas bajo las escaleras de
estacionamiento, y nunca nos faltaba el chicle para el aliento ni las hojitas
para el olor en las manos .Casi casi evitábamos echar el humo.
A veces, nos juntábamos varias generaciones de
platerences en la calle, y pasábamos el tiempo, ya fuera en un juego o en el
puro cotorreo. Los mas cábulas inventaban apodos y escupían cualquier babosada
para provocar la risa. A mí me dicen “Blasito”.
En esas temporadas comencé a fumar socialmente, y también
recuerdo que fue en esa época cuando, tras la proyección de la película de “los warrioris”, a todas las
pandillas de por aquí les dio por autonombrarse bandas, y tener un nombre en
específico y pintarrajear todo el territorio para que las otras bandas se
supieran por donde andaban .En ese tiempo no podiamos ir a jugar a las canchas
de enfrente puesto que teníamos broncas con los Cholos y con los Ratas.
Nosotros eramos los Bravers.
En realidad pocas veces llegamos a pelearnos, pero la
adrenalina estaba presente. Al paso del tiempo, los miembros mas grandes de la
“banda” se fueron disgregando en actividades mas productivas y nos quedamos
cuidando la calle los cuates de mi generación. En esa etapa, nos dio por andar llendo a jugar maquinitas del diario. Íbamos aquí a la vuelta, en la calle de
centenario, a unos negocios que hay exclusivamente para eso.
Casi todo el día nos la pasábamos ahí, perdiendo el
tiempo (y el dinero) y tan solo por algunos ratos, en la noche, cuidábamos la
calle; platicando cabulamente sobre los complejos de cada quien.
Cuando nos aburrieron las maquinitas, empezó nuestra
etapa alcohólica, y nos daba por “chupar” en la calle, y por emborracharnos con
los primeros tragos y por hacer locuras, cuando, según nosotros, ya andábamos
“hasta la madre.” Nos agarrábamos a patadas o pateábamos coches, o le tocábamos
el interfón “a “Doña juntas” para que bajara a corretearnos. Alguna vez hasta
planeamos irnos a Acapulco....
Terminó la asociación cultural cuando cada quien se puso
a hacer algo productivo, por salud mental, unos entraron a trabajar otros a la
universidad. A veces nos encontramos y nos saludamos, la generación que le
seguía a nuestra, y que nos miraba con ojos de admiración, es la que se junta
ahora por estos lares. Cuando los encuentro en bolita, recargados en algún
coche, cuidando que los edificios no se muevan de su lugar y observando a la
gente que pasa, se me figura como estar viendo, por enésima vez, una película
que apenas a cabo de mirar ayer.
Sección F:
Vivo en la unidad Plateros, para ser mas específicos en
los edificios F. Las paredes son tan delgadas, o el material con que están
hechas es tan sonoro, no se pero el caso es que en este lugar no existe la
intimidad. Yo se cuando mis vecinos se pelean o se contentan, cuando golpean a
los niños, o cuando el “chuvis” llega borracho. Ni quiero preguntar lo que
saben de mi o de mi familia.
En el departamento duermo con mi mama en un cuarto, y en
el otro viven mis abuelitos, junto con la dolly, que es su perra adorada. Toda
la familia de vez en cuando la paseamos; para mi es un buen pretexto para ver a
los cuates o a mi noviecita, que por suerte vive aquí a dos edificios.
La unidad Plateros es bonita, finalmente. A veces reniego
de vivir aquí por varias razones, pero como sea tiene sus arbolitos, que a lo
largo de los cuidados de los vecinos han crecido, tiene sus jardines sus
insuficientes canchas, sus perros, sus ondas raras.
Dicen que en estos mismos terrenos se encontraba el
manicomio de la Castañeda. Me han platicado historias acerca de una cierta
crucecita que se encuentra hasta arriba de un árbol, que es lo que mantiene en
el reino de los muertos a un loquito que mataba gente.
Quien quite de su lugar la
llave de ultratumba lo hará volver a la vida. La cruz si existía, pero estaba
muy alta. Un buen día no falto el intrépido.
También, en el estacionamiento de tres pisos de los de allá enfrente existe la historia de que en el desagüe vive otro loquito que era
ruso exmilitar. Cuando te platicaban el cuento te llevaban al lugar, que tiene
una puerta de metal y un agujero hacia lo alto conectados sonoramente, puesto
que por debajo de la puerta cae el agua que se puede llegar a acumular en el
agujero durante las lluvias. Te decían que te podías asomar para ver al ruso,
pero que no te preocuparas, puesto que estaba encadenado. Cuando lo hacías, los
que estaban espantándote aventaban grava en la puerta y tu aventabas el grito
por escuchar las cadenas del loco. Cosas así.
Yo me conosco a mucha gente de por aquí, no por nada toda
la vida la he pasado en este lugar. Muchos de los amigos de mi infancia le
entraron a la droga y los ves todo el día de vagos. A veces me junto con ellos
para echarnos unas chelas, e invariablemente juego la cascara de los sábados en
la cancha de el F-6. Es la mas tradicional, puesto que en ella juegan los
grandes: el “Tuntun”, el “Mon”, el “Muecas” y compañíaa: las primeras generaciones de “Hollywoodenses” . Así se autodenominan los de aquí puesto que en estos sitios conviven puras estrellas
famosas. Varios cuates han salido en el alarma, o en la Prensa, o en el
Ovaciones por andar robando estéreos o haber matado a alguien. Apenas la semana
pasada se graduó el “Pupis” tras año y medio en el tutelar de menores.
En la cascara, se cura la cruda del viernes o comienza la
peda del sábado. Los “mariguaneros” van a ver jugar al “Tun-tun”, para comprarle
un toquecito en el descanso. Se juntan los puros viciosos, y hasta a veces hay
trancazos porque se ponen bien locos los que le ponen a los chochos. Más sin
embargo una que otra ocasión se dan
destellos de buen fútbol.
Sección G:
Yo compré esta casa a nombre de mi hijo por que no les
vendían a crédito a mayores de 60 años. Él vive por azcapotzalco, es ingeniero.
Por suerte, tengo a la “Yalita” que me acompaña. En las
mañanas salimos a caminar por la manzana y a veces nos vamos hasta otros
edificios. Es muy grande esta unidad.
Los martes, jueves y domingos se ponen mercados
sobreruedas en lugares cercanos a la casa. Yo nada mas voy martes y jueves a
realizar mis compras y solo por algunas cosas voy al aurrera que también está
cerca.
A mi me gustan los animales y las plantas, por eso,
cuando bajo a la “Yalita”, también llevo mi pala para sembrar compostas y
algunos huesos y comida para los perritos callejeros. Dicen que alguien anda
echando comida envenenada para matarlos. Que gente tan malvada.
Mi vecina dice que últimamente han estado asaltando
mucho, pero a mi por suerte no me han robado nada. Solo una vez que se llevaron
mi toalla y tres vestidos del tendedero. Yo digo que no son los jóvenes de
aquí, sino que son los de los alrededores. La unidad Plateros tuvo la mala
suerte de rodearse con zonas de nadie. Lo poco que he mirado de la cascada
a través de la barda se ve horrible. Nunca he entrado, ni la conozco. Dios me
libre.
Cada que pasan los vigilantes a pedir su cuota se las
doy. Como sea en algún momento pueden servir para algo, y aparte alimentan como
a 7 perros.
Yo no tengo lugar de estacionamiento, ni siquiera coche,
pero que bueno, porque dicen que también los están robando mucho. Hace tiempo
al coche de mi hijo le quitaron las llantas.
Los de allá enfrente hasta pusieron rejas en sus
estacionamientos para que nadie pueda entrar. Antes yo iba allí para que la
“yalita” jugara con “dug” que es otro perrito que vive por ahí.
Me acuerdo cuando, no hace mucho los de una compañia querían
construir un bazar de particulares en los terrenos baldíos denominados como
“campos de aurrera”, los cuales por cierto, me contó mi hijo que iban a ser el
terreno para la construcción de la manzana de la letra “B”, que es la que le
falta a la unidad, pero que no se por cual ley se los prohibieron para que lo
dejaran como espacio recreativo.
Había canchas de tierra y algunos arbolitos. De la noche
a la mañana llegaron las maquinas y comenzaron a asfaltar y a tumbar arboles,
hasta que algunos de los vecinos nos juntamos y fuimos a la delegación para que
nos explicaran que estaba sucediendo. Conseguimos hablar con el delegado quien
nos dijo que la construcción del “bazar” acarrearía muchos empleos y grandes beneficios
para la comunidad de Lomas de Plateros.
Nos organizamos mejor y los volvimos a ver, esta vez con
un pliego de muchas firmas que se oponían a
tal proyecto, y le dijimos que la comunidad se negaba a soportar un foco
aglutinador de basura y de autos.
Al siguiente día fuimos con arbolitos, con palas y con
pancartas denunciando la muerte de otros arboles y paramos a las maquinas hasta
que no se llegara a un acuerdo. Después, organizamos una democrática votación
departamento por departamento y pactamos que no se construyera el bazar y que
en su lugar se construyera un parque ecológico, deportivo y recreativo. Hasta
la fecha seguimos en esas, y ya quitaron los arbolitos que habíamos sembrado.
Sección B (anda):
Yo soy de la banda y el que no sea de la banda que
chingue a su madre.
A mi me conocen en todos lados: aquí en los 40`s, en el E
,en los G ,en la Cascacha,en Puerta Grande, en Tacubaya y en todas partes. Me
cambian los apodos, pero yo soy el mismo: que el “negro”, que
el “Gallo”, que "El Satán", que "El trompas", que la “Chimina”, que la chingada.
No mi carnal, yo me conozco estos lugares como la palma
de mi mano, y por aquí todo mundo me conoce, si quieres pregunta. Conozco al
Tun-tun, al Rocky, al Niño Malo y a quien tu quieras.
Yo, cuando era chamaco era cabrón pal fútbol, para las
canicas, para el yo-yo ,para el trompo, para todo. Mi carnal el mas chico,
ahorita esta jugando en las reservas de los pumas. No te miento, yo era mas
cabrón que el.
Pues si, nomás que a mi desde que era morro me gustó el
desmadre, y me casé, y me encantó la motita, y el rock and roll y ya sabrás. Al
chile yo he probado de todo: coca, mota ,hongos, peyote, unos ácidos en
zipolite, el cemento, el activo y etcétera....a huevo, yo se lo que hago, yo lo
controlo y lo voy a dejar cuando quiera. El activo nada mas lo uso unas
temporadas al año, y el resto del tiempo me alimento chido y hago ejercicio...a
la “Mariajuanita” es a la que no voy a dejar nunca en la vida.
Yo he estado en la tira, a esos güeyes me los conozco y
son igual o peor de culeros. El otro día me encontré en las vecindades a un
sargento que era amigo mío, y me quiso soltar la lengua sobre un pedo que tenía
con no sé quién de no sé que chingados. Yo le dije: sabes que jefe, yo soy ratón
y soy adicto, pero en esas broncas no me meto, y el me dijo que: chido, que yo
le caía bien por sincero. Otro cuate que me encontré acaba de entrar a la tira
hace como un mes, y me invitó a su casa y nos pusimos a chupar, y me enseñó su
fusca, y me decía que por qué no me regresaba a la tirota, si yo ya me la
sabía. Le dije la neta: que primero perro que policía. Y aguantó vara.
Si mi carnal, yo me la he rolado por muchas partes. Me
acuerdo cuando nos fuimos varios de la banda para Tijuana a armarla en grande.
Ahí fue donde me gustó la coca, y le metía como no tienes idea, al fin que yo la vendía en una disco. Si, estaba chido, pero mejor me regresé
porque si no ya estaría yo bien loco.
No mi carnal, ya no he jugado la cascara porque ando
madreado de mi pié, tu sabes lo que me pasó ¿no?. Estaba escapando de
finiquitar una finanza, cuando me paró una patrulla para ver que por que tanta
prisa. Andaba por el periférico, así que me lo crucé para perderlos.
Uno de los policías disparó, y me dio en un pie, me crucé la reja y seguí
corriendo así, con la pata atravesada. Después tomé un taxi, y me lance para un
hospital que yo conozco, donde me operó un medico chingón para que no me
cortaran mi piernita. Me costó una feria, pero no hay problema. Yo se lo que
hice, y valió la pena. Mi pie ya se va recuperando, y aunque aun no le pueda
pegar al balón, ya puedo bailar.
Texto Ganador de la categoría de Adultos del Concurso "La Vida en mi Unidad Habitacional" Organizado por la Procuraduría Social, publicado en el Periódico "La Unidad" en Enero del año 2000.



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