Crítica al Sistema Educativo en México.


 

Se desperdician cantidades infinitas de energía en algo que llamamos “Educación”  que, unido a la Televisión, la Iglesia y ahora “las redes sociales”, nos tienen en un estado parecido al de la lobotomía. En este País nadie cuestiona, nadie duda. Algo tendrá que ver la masacre de los periodistas, peor que en los tiempos de Don Porfirio, y la precariedad económica generalizada, el “temor a perder el trabajo” que,  aunque sea mal pagado, es algo “seguro”. A los maestros, como a todos, o les han extirpado algo del cerebro o les han introducido algo, a partir de la manipulación; del miedo. Porque seamos sinceros, la norma es la mediocridad, la simulación, el aparentar; el dar importancia a lo superficial, a lo intrasendente. 


A quien no lo regañaron por no cortarse el pelo, por llegar tarde, por el uniforme o por equis asunto “banal” y lo premiaron por llevar bonito el cuaderno, por sacar 10 en el examen, aunque fuera copiado. De hecho, me atrevería a decir, no existe educación como tal en este País. Todo es imposición, adoctrinamiento, “ordenes de arriba”, y un eterno copiar lo que se hace en otros lados, pero solo superficialmente y de apariencia,   en un orden de servilismo eterno, donde el espíritu  se anula en el nombre de los frijolitos para la raza , siempre con una visión de vida individualista y castigando cualquier idea de colectivización, tanto en lo económico como en lo ideológico. Siempre pensando en la “sobrevivencia”, sin tiempo ni ganas de imaginar una “Vivencia plena”, que no implique pasar por encima de otros.

 

 De lo que va del sexenio de Miguel Alemán al de Miguel de la Madrid los sueldos de los maestros de la SEP fueron los más castigados dentro del tabulador estatal, por debajo  de cualquier burócrata del Estado, gracias a su sindicato, con sus pistoleros a sueldo para controlar la Situación, lo que llevó a la lucha y organización Magisterial, representada por la CNTE, a concentrarse tan solo en lo económico, sin tocar ni tantito algo relacionado con sus labores frente al aula, de la que de hecho se alejaron debido a los “Paros” en protesta por las malas condiciones, y cuando lo hacían, era para pasar de pedir el apoyo del “Pueblo”, para convertirse en su verdugo, aplicando “Programas Educativos” dictados desde arriba, orientados a la reproducción de un sistema que se nos introyecta como única opción a partir de este y de otros aparatos represores, como el “Poder” Ejecutivo , el “Poder” Económico o el “Poder” Judicial.


 

Recuerdo que se me reveló  el Sistema Educativo en México, un día en que asistí a una junta de padres de familia en la escuela de mi hijo y, mientras la maestra nos intentaba explicar las órdenes de la directora, puso a los niños a realizar una actividad que implicaba utilizar sus lápices de colores, que cada uno sacó de su lapicera individual, unas más finas que otras; y una niñita, mas chiquita que sus compañeros, abrió su libro pero se quedó sentadita frente a él, mirando alrededor, hasta que observó de reojo como se le caía a un compañero que se sentaba a su lado, un resto de lápiz, chiquito como ella,  y, de manera furtiva, fue a recogerlo. Claro, otros la vieron aparte de mi, pero nadie dijo nada, invisible como la pobreza. 

 

Yo hice un comentario en la junta mencionando este hecho  proponiendo que hubiera material colectivo en el salón de clases, que todos los niños aprendieran a cuidar,  y a compartir, pero la maestra me dejó claro que los lineamientos de arriba especifican claramente que lo que hay que enseñarles a los niños es a cuidar “sus” cosas, no las cosas “colectivas”, y ella y otras madres opinaron que esta niñita era un “problema”, que ni su abuelita ni su mamá asistían a las juntas,  mostrando un ambiente de hostilidad y cero empatía con la situación de la compañerita, quien siguió empeñada, con su resto de lápiz, a terminar el trabajo, ignorando su alrededor, sabiéndose que como “problema”, la solución era ignorarla. 

 

Y recordé mis clases de Español, en Secundaria Pública, en la que todo el grupo  hacíamos bulling, alentado por la maestra, a una compañera que no había podido comprar el libro. Y recordé a las “Mataditas”, que trabajaban también de “orejas” para la Directora, en un sistema policiaco donde se castigaba la libertad y se premiaba la traición, con el argumento de que se nos educaba para un sistema “real”. 

 

Por que la educación “Real” está en la “Forma”, y no en el “Contenido”, lo que aprendemos es el “Proceso”, no el resultado, los que nos hacen aprender de memoria  para repetir como pericos en el “Examen” para conseguir los “Aciertos” que nos permitan acceder a una institución de “Elite” como la UNAM o elevar el prestigio de nuestra escuela para que le den más recursos, en una simulación que lo que provoca son seres humanos que valen por “resultados”, no importando la manera en la que los hubieran obtenido.




 

Y cuando llegan a preparatoria, ya saben que lo único importante es la “Calificación” y como obtenerla y se enfrentan con un nuevo “modus operandi” basado en una supuesta emulación del mundo real, que en el caso de la UNAM, consiste en competir por obtener un promedio, dándole por su lado a cada maestro, quienes escasamente se coordinan durante el proceso, ejerciendo cada quien por su lado su “libertad de cátedra”, que les permite incluso utilizar “estrategias didácticas” que ayuden a completar lo escaso del salario, mandando alumnos al teatro, o vendiéndoles el libro, de lo que las “Autoridades” hacen de la la vista gorda, normalizando la corrupción en todos los niveles, emulando y fomentando el “mundo real”. 

 

Por que ¿Que significa  la palabra EducarEducación? ¿En qué se diferencía de, por ejemplo: “Instruir”, “Dogmatizar”, “Adiestrar”, y otros términos con la que se le confunde? 

Ir a la escuela o tomar clases en línea, y cumplir con “programas educativos” mandados desde “arriba” ¿Es realmente estarse “Educando”? ¿O solo es un proceso de ideologización colectiva, de control de masas; de Dogmatización, de  instrucción en el mejor de los casos pero: ¿ De“Educación”? Durante el Porfiriato a lo que hoy llamamos SEP, se le llamaba Secretaría de “Instrucción” pública, lo cual me parece más cercano a la realidad. También “México” se escribía con J, como lo seguimos pronunciando, realmente. 

 

Por que “Educar” es algo que tiene que ver con el respeto a la libertad y a la inteligencia del “Otro”. Leyendo un libro llamado Experimento de Autobiografía, de H: G Wells, me quedó claro que lo que se imparte en México no es educación. En el tiempo en el que le tocó a este autor estudiar, ( Finales del S. XIX) en Inglaterra se le dio un gran auge a las escuelas de Ciencia y Tecnología, y nuestro autor, hijo de la clase obrera, se logró matricular con beca en algunas instituciones, y de todas, solo tuvo un maestro que realmente se preocupó por “Educarlo”, y no solo adiestrarlo o adoctrinarlo. 

 

Y es que “Educar” consiste en “respetar” la inteligencia del alumno, mostrándole el panorama actual de la ciencia en cuestión no como verdad absoluta si no como algo inacabado, en el entendido de que la siguiente generación estará capacitada para perfeccionarlo y para responder a las preguntas que se quedaron sin respuesta, alentándolo a superar los alcances logrados. Pero esto solo se logra si el maestro cree en la inteligencia de sus alumnos y se sabe parte de una realidad perfectible, que a través del proceso educativo, pudiera ser mejorada.  H.G. Wells creía en la creación de un mundo socialista, que fuera posible crearlo a través de la Escuela, donde se pudieran formar futuros ciudadanos con valores que fortalecieran una sociedad orientada a socializar la “Riqueza Publica”, y no  a “cuidar” y fomentar las “Riquezas Privadas”.



Foto: 



Fabián González Hernández.  Marzo del 2022.

 

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